En esto del ejercicio del derecho se reciben, de vez en cuando, resoluciones sorprendentes. Os dejamos un auto que para denegar unas medidas cautelares se remonta nada menos que a Carlos III, aunque al final resuelve por prudencia. Razón no le falta.
Cosas de juzgados. No nos han dado las cautelares, pero siendo lo prudente desde Carlos III, no puede haber objeción… #pleitostengas
